Si alguna vez descartaste una falda lápiz por miedo a la incomodidad, esta te va a cambiar la opinión.
El corte entubado midi es uno de los más favorecedores que existen: abraza la silueta, define la cintura y cae hasta media pantorrilla con una elegancia que pocas prendas consiguen. Pero lo que hace diferente a esta es cómo está construida. La cintura elástica con pretina tiene un acabado limpio que no delata la goma por fuera, así que tienes toda la comodidad sin perder un ápice de elegancia. Te la pones en dos segundos y te la quitas igual.
La abertura lateral no es un capricho estético: es lo que te permite caminar con normalidad, cruzar las piernas y moverte durante todo el día sin pensar en la falda. Bien calibrada, justa para lo que necesita ser.
El algodón con elastano es el tejido perfecto para este corte: se ciñe sin oprimir, se estira al sentarte y recupera su forma al levantarte. Puedes llevarla ocho horas seguidas y seguirá cayendo igual que al principio.
Las rayas blancas y negras marineras hacen el resto: atemporales, combinables con prácticamente todo lo que ya tienes en el armario. Con una camiseta básica blanca y zapatillas para el día, con blusa y tacones para la oficina, con un body negro y sandalias para la noche. Una falda, muchas versiones.
Y si quieres el conjunto completo, combínala con nuestra camiseta blanca con bailarinas bordadas: juntas son el look parisino más resuelto de la temporada.