El negro es el punto de partida más versátil que existe. Lo que hace especial a esta falda es lo que viene encima.
Los bordados de palmeras en hilo beige y dorado están distribuidos por toda la falda, tanto en el cuerpo como en el volante inferior, creando una composición que tiene sentido de arriba abajo. No son estampados que con el tiempo pierden definición: son bordados artesanales cosidos en el tejido, con ese brillo metálico suave del hilo dorado que bajo luz artificial cobra una vida especial. Tropical y sofisticado a la vez, que no es fácil de conseguir.
El volante en el bajo remata el conjunto con ese movimiento femenino y elegante que la viscosa potencia especialmente: fluido, natural, que cambia con cada paso. Y la cintura elástica con pretina hace que sea cómoda desde la primera hora hasta la última sin que se note que lleva goma por dentro.
La viscosa con elastano es el tejido perfecto para este tipo de falda: cae con una suavidad y una elegancia que el algodón no da, acompaña al movimiento sin resistencia y tiene ese drapeado que hace que todo quede bien.
El corte en A favorece todas las siluetas porque no se ciñe en caderas ni en muslos, y el largo midi es ese punto que funciona con sandalias planas, con tacones o con botines cuando refresca.
Combínala con una camiseta negra básica para que los bordados sean los protagonistas absolutos, con una blusa blanca para el contraste más clásico, o con nuestra camiseta negra con encaje de la colección para el conjunto coordinado que ves en las fotos.