El athleisure bien resuelto es uno de los estilos más difíciles de conseguir. Esta chaqueta lo hace fácil.
El beige es el neutro más agradecido que existe: combina con blancos, negros, grises, azules, verdes, marrones... prácticamente con todo lo que ya tienes colgado. Y el corte bomber, con su cintura elástica que marca sin apretar y su volumen controlado en el cuerpo, es uno de los más favorecedores para todo tipo de siluetas.
La capucha con cordones ajustables le da ese punto urban-cool que funciona igual en la ciudad que en un festival, y los bolsillos laterales son profundos y funcionales de verdad: caben las manos, el móvil y las llaves sin problema.
Pero el detalle que lo cambia todo es el strass difuminado en el canesú del delantero: no es un strass llamativo ni recargado, es ese brillo sutil que aparece cuando la luz le da y que convierte una chaqueta deportiva en una pieza con carácter. Aplicado con precisión sobre el tejido, aguanta lavados sin desprenderse si sigues las instrucciones.
La mezcla de algodón con poliéster hace que sea resistente, muy fácil de cuidar y prácticamente sin arrugas. Una chaqueta que sacas del armario y está lista, sin más.
Con un pantalón de chándal a juego y zapatillas retro para el look athleisure completo, con vaqueros y camiseta básica para el día a día, o con pantalón de pinza y zapatillas minimalistas para esos viernes en la oficina en que quieres ir cómoda pero no descuidada.